Juan Simancas

Nota

Cicatrices

24 de octubre de 2026

Cicatrices

Me gustaría ser amado con mi misma intensidad, con la misma llama que arde en mi ser, y con el mismo agua que brota de mí. Me gustaría sentir ojos al borde de la colapsante presión mirándome fijamente, así como yo poso mi mirada en cada rincón del cuerpo que desarma mi pensamiento. Amo fervientemente, con pasión, con olvido, con obsesión. Amo enfermamente, perversamente, morbosamente. Amo con tristeza, con felicidad, con ira y con paciencia. Amo con fiebre y con delicadeza. También amo sin presión, sin preocupación; me he vuelto alguien estoico y reconozco que no es ningún motivo de disputa, porque en mi simpleza, en mi dejar pasar, no guardo resentimientos, porque olvido todo lo malo, aún recordando, con mi corazón lleno de amor.

Sin embargo, no es lo mismo para mí, no hasta ahora. No seré el lastre de los placeres de alguien más, pues he conocido que, incluso débiles quereres se hacen fuertes al brillo de lo que añoran sinceramente. Personas que desean cuerpos ajenos a su amor, mentes ajenas, aún si distantes, pero hipócritas y descarados de los delirios.

Esperaré plácidamente el día en que el universo desee lo mismo que yo añoro. No quiero más tibieza, no espero menos que la mujer de mis sueños me robe el último suspiro y me provoque la muerte al hacer el amor, no espero menos que dejarme asesinar. No espero menos que sentir calma en mis pulmones, y en mis oídos, hasta el día de nuestro mayor desacuerdo, porque he visto el amor, y no en alguien más, sino en mí mismo, y conozco lo profundo del barranco al que me quiero tirar por morir de amor, sin razón, con mi esperada princesa